¿Cómo curar las várices?

¿Cómo desvanecer las várices? Los casos leves de várices o venas varicosas no necesitan tratamiento, sin embargo muchas personas recurren a ellos por razones estéticas o para aliviar los síntomas molestos. Eliminar o tratar las várices no causa problemas circulatorios puesto que la sangre puede encontrar diferentes rutas para transitar el sistema.

Los tratamientos para las várices incluyen:

  • Medias de compresión
  • Inyecciones para las várices o escleroterapia
  • Cirugía
  • Terapia láser
  • Ablación con Radiofrecuencia
  • Tratamiento de las úlceras vasculares

Las medias de compresión

Su médico puede recomendarle usar medias de compresión para reducir los síntomas de las várices. Se trata de unas medias elásticas que por lo general cubren desde las rodillas hasta los dedos de los pies. Funcionan mejorando la circulación al poner presión sobre los músculos de las piernas y sus venas para que la sangre fluya de vuelta al corazón. Esto reduce la inflamación, el dolor y el cansancio. No obstante, las medias de compresión no curan las várices. Simplemente son un método sencillo para mantener las complicaciones bajo control.

Forma de uso

  • Póngase las medias de compresión tan pronto como se levante en la mañana y no se las quite a lo largo del día mientras el cuerpo esté de pie para evitar que la sangre se acumule en las venas varicosas. Al acostarse quítese las medias y mantenga las piernas levantadas sobre el nivel del corazón.
  • Las medias de compresión pueden adquirirse en droguerías. Para las mujeres embarazadas aquejadas por las várices existen unas medias de compresión especiales que requieren prescripción.
  • Las medias estás disponibles en una variedad de colores y grados de transparencia. Para los hombres existen medias de compresión cuya apariencia no difiere de las medias de vestir comunes.
  • Las medias de compresión deben cambiarse cuando comiencen a perder su poder de presión, por lo general tras tres o cuatro meses de uso.

Precauciones

Las várices no deben cubrirse con bandas o vendajes elásticos, puesto que la presión excesiva de éstos puede actuar como un torniquete impidiendo el flujo sanguíneo de las piernas.

La escleroterapia

La escleroterapia es un tipo de terapia con inyecciones que se realiza para bloquear las venas deterioradas por la inflamación sin necesidad de extraerlas quirúrgicamente. El procedimiento es el siguiente:

  • Con una aguja fina el médico inyecta una sustancia química irritante (el agente escleroso) en la vena varicosa.
  • Para minimizar las molestias se mezcla el agente escleroso con anestesia local.
  • El agente escleroso crea un tejido similar a una cicatriz dentro de la vena, lo que bloquea el flujo sanguíneo hacia ella permanentemente.

Información adicional

Este tratamiento resulta especialmente eficaz contra las venas varicosas pequeñas ubicadas debajo de la rodilla. También pueden servir en casos de telangiectasias o arañas vasculares.

La escleroterapia no es el tratamiento adecuado en los siguientes casos:

  • Venas varicosas grandes
  • Venas varicosas que lleguen hasta la ingle
  • Personas que padezcan obesidad

Después del procedimiento:

  • Pueden experimentarse molestias leves y enrojecimiento del área tratada.
  • El médico cubrirá el área con un vendaje de compresión. Este vendaje deberá usarse durante las tres semanas posteriores al tratamiento aproximadamente.
  • Caminar regularmente es importante para acelerar la recuperación.
  • En la mayoría de los casos las personas sometidas al procedimiento pueden regresar a sus actividades cotidianas tras un reposo de 24 horas como máximo.

Complicaciones posibles

El procedimiento de la escleroterapia es exitoso en la mayoría de los casos, pero no en todos. Algunas personas desarrollan venas varicosas de nuevo más adelante. Aparte de esto, existen varias complicaciones posibles:

  • La sangre puede escapar de las venas selladas por la inyección y esparcirse por el tejido circundante, lo que produce una coloración marrón en la piel de la zona. Por lo general esta situación no dura más de 6 meses, algunas veces durando hasta 1 años y, en casos poco comunes, volviéndose permanente.
  • En casos raros puede aparecer una pequeña cicatriz en la pierna o desarrollarse un coágulo sanguíneo en la vena tratada.
  • El procedimiento puede dejar una red fina de venas varicosas pequeñas en el área donde la vena mayor fue inyectada.
  • La solución química usada en el tratamiento contiene altas concentraciones de sal, las cuales pueden aumentar la presión arterial temporalmente.
  • Algunas personas pueden experimentar una reacción alérgica al químico, pero los casos son contados.
  • También en casos raros puede desarrollarse una úlcera en el lugar de la inyección.

Precaución: las mujeres que planeen someterse a la escleroterapia no deben usar anticonceptivos orales durante las seis semanas posteriores y las seis semanas siguientes al tratamiento debido a que provocan un riesgo mayor de sufrir hemorragias.

Cirugía

Puede requerirse una intervención quirúrgica para tratar las venas varicosas en casos de dolor excesivo y periodos recurrentes de flebitis. Las cirugías son especialmente benéficas cuando el problema se localiza en las venas más grandes de las piernas. También pueden ser la mejor opción en cuanto a objetivos estéticos.

Existen dos tipos de cirugías para tratar las várices:

  • Flebectomía ambulatoria
  • Extirpación venosa o fleboextracción

Flebectomía ambulatoria

Este procedimiento se realiza para tratar las venas varicosas más grandes. El cirujano, tras aplicar anestesia, hace una serie de perforaciones pequeñas a lo largo de la vena para extraer segmentos de la misma. Estas incisiones, al ser tan pequeñas, no requieren puntos. La mayoría de las personas sometidas al tratamiento experimentan muy poco dolor y pueden caminar inmediatamente después sin problemas.

Información adicional

La flebectomía ambulatoria puede realizarse en una sola sesión de 45 minutos en hospitales o centros de servicios ambulatorios. Esta operación casi nunca deja cicatrices.

Extirpación venosa

Las venas varicosas pueden curarse mediante una operación conocida como extirpación venosa o fleboextracción. Esta cirugía es el único método que hay para extraer las venas safenas (las dos venas principales de las piernas). Requiere ya sea anestesia general (la sustancia que nos hace dormir durante las cirugías) o epidural (una inyección anestésica que insensibiliza o “duerme” sólo la mitad inferior del cuerpo).

  • El cirujano hace dos incisiones pequeñas, una en la ingle y la otra cerca al tobillo.
  • Luego procede a ligar la vena safena con sus ramificaciones en la incisión del tobillo.
  • Después el cirujano introduce en la vena un cable de plástico delgado y flexible desde la incisión del tobillo. Algunas veces puede ser necesario realizar unas cuantas incisiones más en la piel para guiar el cable a lo largo de la vena.
  • Cuando el cable alcanza la incisión de la ingle, el cirujano lo extrae y con él la vena completa.

Recuperación

Muchos pacientes pueden dejar el hospital el mismo día de la operación o al día siguiente como máximo.

Por lo general la recuperación toma entre dos y seis semanas. Durante este tiempo el médico puede señalar los siguientes requerimientos:

  • Mantener la pierna (o piernas) vendada por varias semanas tras la cirugía.
  • Realizar varias caminatas leves, primero durante 5 minutos y luego aumentando el tiempo y la distancia paulatinamente.
  • Acostar el cuerpo con frecuencia manteniendo las piernas elevadas sobre el nivel del corazón.

Al final de la primera semana tras la cirugía el médico retira las vendas y los puntos que se hayan empleado. Después de esto la mayoría de los pacientes pueden volver a sus actividades cotidianas sin problemas.

Se estima que el 85% de los pacientes sometidos a esta cirugía experimentan una recuperación duradera de las várices.

Dato adicional

Algunos médicos opinan que las venas safenas nunca deberían extraerse puesto que son la vía principal para realizar operaciones de bypass cardiaco. Sin embargo otros médicos señalan que en los casos en que una de las dos venas safenas resulta severamente deteriorada a causa de las várices, la vena deja de ser adecuada para el bypass cardiaco y por lo tanto puede eliminarse.

Posibles complicaciones

Las complicaciones que pueden presentarse durante una cirugía de extirpación venosa son:

  • Algunas veces el procedimiento puede perjudicar a nervios superficiales cercanos a la vena safena, generando un área específica de insensibilidad en la pierna. Sin embargo, los nervios por lo general se recuperan y la sensibilidad vuelve a la normalidad tras un tiempo.
  • Algunas cirugías pueden complicarse con hemorragias y también provocar infecciones que requieren tratamiento con antibióticos.

Terapia láser

El Departamento de Control de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ha aprobado varios procedimientos láser y de luz pulsada. Estos dos tipos de tratamientos por lo general resultan exitosos para corregir las arañas vasculares (telangiectasias) que aparecen en la cara o en la parte superior de cuerpo. Sin embargo, aunque actualmente se desarrollan nuevas técnicas con láser promisorias, este procedimiento es de eficacia limitada contra las várices en las piernas.

Ablación con radiofrecuencia

El procedimiento para tratar las várices llamado ablación con radiofrecuencia (closure technique) fue aprobado por el FDA en el año 1999.

El tratamiento se realiza introduciendo una pequeña sonda o catéter en la vena defectuosa mediante una incisión pequeña en la piel. Este catéter se encarga de transmitir una energía de radiofrecuencia a la pared de la vena para encogerla y sellarla. Una vez que la vena defectuosa está cerrada, las venas sanas circundantes se encargan de restaurar la circulación sanguínea normal en las piernas. A medida que la circulación mejora, los problemas relacionados con las várices se reducen.

La radiofrecuencia es un procedimiento mínimamente invasivo. Puede realizarse en la oficina del médico y el paciente puede retornar a sus actividades cotidianas inmediatamente. Uno de los efectos secundarios comunes del tratamiento es la aparición de hematomas o moretones leves.

Tratamiento de las úlceras vasculares

El tratamiento de las úlceras vasculares consiste en la colocación de gasas o vendas humedecidas con agua tibia, acompañada por ejercicio y elevación de la pierna afectada.

La curación completa puede tomar varios meses, algunas veces mucho más. En casos extremos puede requerirse cirugía estética para cubrir las úlceras con injertos o implantes de piel externos o del propio cuerpo.

Para prevenir la recurrencia del problema, use medias elásticas de apoyo y trate inmediatamente cualquier herida que aparezca en la pierna.

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