Ventajas de la Dieta South Beach. Beneficios y riesgos.

Veamos algunas ventajas y recomendaciones de la Dieta South Beach para bajar de peso.

Ventajas y desventajas.

  • Ventajas
    • Diga sí a los pasabocas y al postre.
    • No se piensa en calorías.
  • Desventajas
    • Al principio puede parecer terriblemente restrictiva.
    • Mucho tiempo preparando y cocinando las comidas.

Dieta South Beach. Recomendaciones y Prohibiciones

  • Recomendado: Comenzar las comidas con una ensalada que llene. Así, tendrás menos oportunidad de excederte al llegar al plato principal o al postre.
  • Prohibido: Consumir mucho pan blanco. La Dieta South Beach no prohíbe todos los carbohidratos, pero aquellos que sí puedes consumir son bajos en índice glicémico, lo que significa que mantendrán tu metabolismo y niveles de azúcar sanguíneo estables y te sentirás lleno por más tiempo. Prefiere el pan de granos o trigo integral.
  • Recomendado: Comer porciones abundantes de proteína magra. Encontrarás recetas para platos como salmón rojo rostizado en “El Libro de Cocina Super Rápida de la Dieta South Beach”.
  • Recomendado: Entregarse a un postre rico en proteína al día. Por ejemplo: torta de queso Ricotta con almendra y naranja. Las recetas para ésta y otras opciones se encuentran en “El Libro de Cocina Super Rápida de la Dieta South Beach”.

¿Tiene beneficios cardiovasculares la dieta South Beach?

A pesar de que “La Revolución de la Salud Cardíaca de South Beach”, el octavo libro de Agatston, anuncia que la dieta no solo sirve para perder kilos sino también para mejorar los niveles de colesterol y evitar enfermedades cardíacas, hay muy poca evidencia científica que soporte o rechace dichos hechos cardiovasculares. La poca evidencia existente es positiva al respecto.

¿Puede prevenir o controlar la diabetes esta dieta South Beach?

No existe una evidencia apropiada que sugiera que South Beach logra alguno de los dos objetivos. Sin embargo, padecer de sobrepeso es una de las principales razones por las cuales las personas desarrollan diabetes tipo 2. Así que si South Beach ayuda a perder algunos kilos y mantenerlos lejos, tienes la suerte de tu lado.

¿Hay riesgos para la salud?

No han surgido hasta el momento indicaciones de riesgos serios a corto plazo o de efectos secundarios.

¿Qué tanto se ajusta a los lineamientos dietarios aceptados?

Grasas. Durante la fase 1, suministra un poco más de los requerimientos gubernamentales de 20 a 35% de las calorías diarias provenientes de la grasa, pero cae en picada para la fase 2.

Proteína. Se encuentra dentro del rango aceptable de consumo de proteína.

Carbohidratos. De acuerdo con los Lineamientos Dietarios de 2010, en ninguna fase se logra la provisión suficiente de carbohidratos.

Sal. La mayoría de los norteamericanos consumen demasiada sal. La dieta South Beach te mantendrá dentro o por debajo de la recomendación diaria, que tiene un máximo de 2300 miligramos, pero si tienes 51 años o más, o eres un afroamericano, o tienes hipertensión, diabetes o insuficiencia renal crónica, tu límite es 1500 miligramos. No todos los platillos South Beach cumplen con éste último estándar.

Otros nutrientes esenciales. Las Guías Dietarias de 2010 los llaman “nutrientes de interés” ya que muchos norteamericanos consumen muy poco de alguno o algunos de ellos:

Fibra. Obtener la cantidad diaria recomendada – 22 a 34 gramos para adultos – te ayuda a sentirte lleno y fomenta una digestión apropiada. Todas las fases de South Beach se encuentran dentro de los estándares del gobierno.

Potasio. Una cantidad apropiada de este importante nutriente, de acuerdo con las Guías Dietarias de 2010, controla la capacidad de la sal para subir la presión sanguínea, disminuye la pérdida ósea y reduce el riesgo de desarrollar cálculos renales. Pero no es tan sencillo adquirir los 4700 miligramos recomendados a partir de los alimentos (las bananas tienen un alto contenido de potasio, sin embargo tendrías que comerte 11 al día). La mayoría de los norteamericanos consumen muy pocas cantidades de potasio. Los planes de comidas South Beach normalmente se quedan cortos frente al estándar gubernamental, pero puedes ajustar los alimentos que escojas para asegurar que consumes suficiente. Las fuentes primarias de potasio sugeridas incluyen: alcachofa, aguacate, brotes de bambú, espinacas y jugo de tomate en la fase 1; albaricoques, bananas, fresas y patatas dulces (batatas) en las fases 2 y 3.

Calcio. Es esencial no solo para formar y mantener los huesos, sino también para el funcionamiento apropiado de los vasos sanguíneos y los músculos. Muchos norteamericanos no consumen lo suficiente. Las mujeres y cualquier persona mayor de 50 años deberían esforzarse especialmente por cumplir con las recomendaciones gubernamentales de 1000 a 1300 miligramos por día. Con productos lácteos bajos en grasa como yogurt, vegetales como espinaca (1 taza de espinaca contiene hasta 245 miligramos de calcio), y semillas de sésamo (un cuarto de taza puede contener 351 miligramos) podrías cumplir la meta. La mayoría de los menús South Beach proveen 1932 miligramos al día.

Vitamina B-12. Los adultos deben consumir 2,4 microgramos de este nutriente altamente importante para un metabolismo celular adecuado. Entre las mejores fuentes se encuentran la mantequilla de maní libre de grasas trans, pescado, y carnes magras como el cerdo, que están permitidas en todas las gases de la dieta.

Vitamina D. Los adultos que no se exponen lo suficiente al sol, tienen que obtener los 15 microgramos recomendados por el gobierno de los alimentos o de suplementos para disminuir el riesgo de fracturas. Tan solo 3 onzas de salmón rojo, que contiene casi 20 microgramos de Vitamina D, podrá satisfacer el requerimiento. Una comida diaria normal de South Beach provee 46 microgramos.

¿Se recomiendan suplementos? Los dietistas South Beach dicen que el plan cumple con el aporte requerido de nutrientes básicos, y que las vitaminas no son necesarias. Sin embargo Agatston sugiere un suplemento de ácidos grasos omega-3. Ya que es muy difícil obtener suficiente omega-3 a partir de la comida, particularmente si no te gusta el pescado (los ácidos grasos omega-3, presentes en peces grasos como el salmón y el atún blanco, ayudan a disminuir los triglicéridos y sirven como protectores frente a las enfermedades cardíacas y el infarto).

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